Treinta y seis semanas de intenso cambios, algunos comentarios en contra, otros de alago y felicitaciones desembocaron luego de dolores, emociones, alegría y tristezas en uno de los días más difícil que has tenido, traerme a este mundo, el día que empezaría la carrera de vida de alguien mas que estaba dependiendo en ese momento de ti, sabias que tendrías que cuidarme y encargarte o por lo menos eso te habían dicho, porque en el fondo tu bien y hubieses podido no hacerlo; pero decidiste que la respuesta a esa vida tan pequeña era un rotundo Si en medio de incertidumbre, preguntas, dudas y mal entendidos.
Quisiera madre, ser lo que siempre te hizo falta, quisiera ser todo lo que deseas, quisiera ser ese paño limpio en el que puedas secar las lagrimas que el tiempo te hizo sembrar, quisiera que pudieras ser mi mayor amiga, que convirtiéramos el dolor y las penas en el mejor de los banquetes en honor a tu santo amor, quisiera que pudiéramos vivir una eternidad juntos y que pudiéramos disfrutar en campos llenos de tulipanes nuestro más grande deseo, el poder estar uno al lado del otro, la vida no es tan cruel, la vida nos enseña a apreciar las cosas maravillosas que tenemos y a luchar por las que aun nos hacen falta, que mis más grande anhelo es hacerte feliz, que mi máximo objetivo es verte llorar de felicidad al saber lo que puedo ser, y lo alto que puedo llegar, que los horizontes de bienestar no son una utopía sino son el lugar al que me llevas con tus alas cuando me abrazas, me besas y me dices al oído, TE AMO.
Aunque sé que quizá no leerás esta publicación, cada palabra que aquí escribo con las manos que un día te tomaban fuerte porque era un vulnerable niño, quiero que sepas que se están convirtiendo en hechos, en acciones, lucho con mi YO para vencer lo malo que te hace sufrir, lucho con mis adentros y mis mounstros para arrancar todo lo que me daña y me obscurece, para que tu luz, la luz que me transmites día a día con tu valor y esfuerzo sea la misma que quede para siempre en mi corazón, y que cuando llegue el día de verte lejos, que ya no estés conmigo, pueda saber en el fondo de los fondos que hize el máximo esfuerzo por hacerte la mama más feliz del mundo, y desde tu cielo puedas derramar una lagrima más pero esa vez por la felicidad de saber lo que he alcanzado, de saber el gran legado que sembraste en mi, en mis hermanos y en nuestro corazón.
Dedicado a mi Madre, a mi abuelita, a mi Tía Daysi.

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